Amortiguadores: cuándo cambiarlos y qué revisar al comprar

Un amortiguador vencido se delata: el auto rebota más de una vez tras un tope, "nada" en curvas, las llantas se desgastan a parches (cupping) y el frenado se alarga. Si el vástago tiene aceite —fuga visible— el amortiguador ya no trabaja y está condenando la llanta y la suspensión completa.

Cámbialos siempre en pares por eje (los dos delanteros o los dos traseros). Mezclar un amortiguador nuevo con uno vencido desequilibra la frenada y el agarre. Aprovecha el cambio para revisar bases de amortiguador (soportes superiores), cubrepolvos y topes de suspensión: son baratos y su desgaste mata al amortiguador nuevo.

En un amortiguador usado revisa: vástago sin picaduras ni aceite, cuerpo sin golpes ni soldaduras, bujes de anclaje completos y que al comprimirlo a mano ofrezca resistencia pareja de ida y de regreso. Verifica que el número de parte corresponda a tu versión: el mismo modelo puede traer suspensión distinta entre versión base, sport o 4x4.

En Pistton encuentras amortiguadores por modelo y año, además de bases y horquillas del mismo vehículo. Compara fotos del vástago y de los anclajes antes de decidir; un par usado de agencia en buen estado suele superar a uno nuevo genérico de baja gama.

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