Parrillas: original vs genérica y qué revisar antes de comprar
La parrilla es la cara del auto y también de las piezas que más sufren en golpes frontales leves. La decisión típica es entre una original (OEM) usada y una genérica nueva. La original garantiza ajuste exacto de clips y textura idéntica; la genérica es más barata pero puede variar en brillo del cromo, grano del plástico y firmeza de anclajes.
En una parrilla usada revisa las pestañas y clips por el reverso —es donde se juega el ajuste—, que el cromo no tenga burbujas ni pelado, y si incluye o no el emblema: en varias marcas el emblema se vende por separado y no es barato. Las fotos del reverso valen más que las del frente.
En autos recientes con control crucero adaptativo (ACC) o cámara frontal, la parrilla puede alojar el radar o su cubierta especial que deja pasar la señal. Una parrilla equivocada o un emblema no compatible con radar pueden deshabilitar el sistema; confirma tu versión antes de comprar.
En Pistton encuentras parrillas por modelo y año, muchas con número de parte visible. Compara contra tu versión (base, sport, línea de equipamiento): el mismo año puede tener dos o tres diseños de parrilla distintos.